CONSAGRACIÓN A SAN JOSÉ
Oh Glorioso Patriarca San José,
heme aquí, postrado de rodillas ante vuestra presencia,
para pediros vuestra protección.
Desde ya os elijo como a mi padre,
protector y guía.
Bajo vuestro amparo pongo mi cuerpo y mi alma,
propiedad, vida y salud.
Aceptadme como hijo vuestro.
Preservadme de todos los peligros,
asechanzas y lazos del enemigo.
Asistidme en todo momento y
ante todo en la hora de mi muerte.
Amén.
SAN JOSÉ BENDITO
San José bendito tú has sido el árbol elegido por Dios
no para dar fruto, sino para dar sombra.
Sombra protectora de María, tu esposa;
sombra de Jesús, que te llamó Padre
y al que te entregaste del todo.
Tu vida, tejida de trabajo y de silencio,
me enseña a ser fiel en todas las situaciones;
me enseña, sobre todo, a esperar en la oscuridad.
Siete dolores y siete gozos resumen tu existencia:
fueron los gozos de Cristo y María,
expresión de tu donación sin límites.
Que tu ejemplo de hombre justo y bueno
me acompañe en todo momento
para saber florecer allí donde la voluntad de Dios me ha plantado.
Amén.